Preocupaciones más alla de la economía

Enero 27, 2016

Efectivamente, los primeros diez años del siglo XXI fueron excelentes económicamente para Brasil. Pero ¿lo fueron también para el sector cultural? Lamentablemente, tengo que decir que no fue así.

En 2009 un grupo de personas, incluyéndome a mí, empezamos a manejar la Fundación Bienal de São Paulo, que se encontraba en una situación muy mala en ese momento. Había una preocupación latente de que la Bienal, fundada en 1951 y la segunda bienal más antigua del mundo, no volviera a ocurrir. La década estaba por terminar y la Bienal estuvo a punto de desmoronarse: era una clara señal de que la posición cultural en Brasil tenía problemas. ¿Dónde estaba la bonanza económica?

En el otro lado de la moneda estaba el mercado del arte, que cambió mucho durante la primera década del siglo. Las ferias de arte, como la Feria de São Paulo Arte (SP-ARTE) y Arte de Río, crearon una ventana de oportunidad para que los coleccionistas pudieran comprar obras de artistas extranjeros. Un gran número de nuevas galerías empezaron a emerger, y el mercado del arte secundario, tanto privado como en subasta, se consolidó, mientras que la apertura de las galerías de arte extranjeras en Brasil dio un nuevo impulso al mercado.

Pero todos estos cambios no nos llevaron a ninguna parte en términos de informar a la audiencia brasileña sobre lo que estaba sucediendo en la escena artística alrededor del mundo. Los coleccionistas brasileños siguieron adquiriendo obras de artistas locales, y aquellos que compraron obras de artistas extranjeros, solamente estaban interesados en marcas establecidas. Una vez le pregunté a un importante galerista extranjero por qué sólo llevaba a las ferias obras de arte que se habían hecho en el 2014 y puso como ejemplo una obra realizada en 1998, diciendo que nadie lo compraría debido a que costaba más del doble. “El mercado aquí quiere el nombre, no una obra de arte especial".

Mientras que la asistencia a exposiciones ha llegado a niveles record en los últimos años, solamente hemos tenido un puñado de exposiciones individuales importantes de artistas extranjeros vivos. Los museos locales no han tenido dinero para comprar arte importante producido fuera de Brasil, lo que significa que su enfoque se ha mantenido centrado en el país.

Por el contrario, tenemos que agradecer a Inhotim, un maravilloso museo al aire libre donde se puede ver tanto arte producido en Brasil como en el resto del mundo. Otro proyecto innovador es Video Brasil que fue creado en 1983 para mostrar el arte en video de Brasil y el resto del mundo cada dos años. La organización ha jugado un papel muy importante en nuestra escena artística local en los últimos 20 años.

Brasil ha creado mucha riqueza y ha mejorado en términos del ranking educacional de PISA, pero en lo que respecta a su vida cultural, el país necesita enfocarse más allá de sí mismo. Es importante que Brasil abra sus puertas al mundo, de lo contrario el mundo no va a abrir sus puertas a Brasil. El resultado será nuestro aislamiento de la escena internacional.

Mi preocupación no es el mercado, el mercado encuentra su equilibrio. Lo que realmente me preocupa es si nuestros artistas y nuestro público alguna vez realmente tendrán la oportunidad de ver lo que está sucediendo en otros lugares para fertilizar y poner en perspectiva nuestra propia producción.