Desafiar al mundo desde la comunidad

Octubre 16, 2020

Desafiar al mundo desde la comunidad:
la praxis artística maya/zoque de Chiapas

El acrónimo “g/local” abre perspectivas en la actual crítica del arte contemporáneo, aun cuando sutilmente encubre sistemas hegemónicos arraigados. ¿Cómo desjerarquizar la teoría del arte universal y la subalterna práctica artística identitaria?

PH Joel, Retrato del hombre civilizado (2019)
Incensario de barro, pintado 45.5 x 33 x 17.5 cm
Foto: Pablo Farias

En mi experiencia como promotor cultural del arte maya y zoque de Chiapas, encuentro entretejidos dos hilos conceptuales en la práctica de las y los artistas: lo maya/zoque y lo contemporáneo. Estos sistemas genealógicos, aunque provengan de orígenes distintos, se distribuyen en las formas y contenidos del arte maya contemporáneo, y en el nuevo rol social del artista contemporáneo maya/zoque.

De ahí surge la otra relación dialéctica que opera en el arte contemporáneo indígena hoy: entre artistas indígenas y la figura mitologizada del indio-indígena en la cultura visual. Los procesos de apropiación y deconstrucción crítica son recurrentes en el arte contemporáneo indígena. Al asumir lo híbrido, el artista se libera para explorar su lado autónomo como opción y no condición.

Me refiero a la forma de agencia que W.E.B. Du Bois, en el contexto afroamericano del siglo pasado, teorizó como una “doble consciencia”. Lxs mayas y zoques viven una infinidad de variantes de doble pertenencia, correspondiente a las fórmulas del guión (hyphenation en inglés) donde en algunos contextos la persona es maya-mexicana, mientras que en otros es mexicana-maya, y así su identidad se duplica y se retrae en un sinfín de posibilidades que le permite ocupar varios espacios sociales y conceptuales a la vez. La reivindicación y la dignificación del sujeto político indígena permea los contenidos del arte contemporáneo. Con su agencia establecida, se abre al afecto y a la solidaridad interseccionales.

Hoy una síntesis radical se hace necesaria. Los viejos términos binarios pierden su significado ordenador de la realidad. Las categorías supuestamente naturales se hacen agua. Actores subalternos invisibilizados históricamente comienzan a tener una presencia potente en altermundo, donde ejercen funciones de liderazgo para imaginarse fuera del mundo moderno colonial.  

El zapatismo chiapaneco de las últimas tres décadas coincidió con un momento de inflexión importante para muchas comunidades originarias. Sujetos a los cambios de paradigma que se daban a comienzos de los años noventa, el mundo indígena de Chiapas se desplazó de ser una ciudadanía (neo)liberal, para transformarse en una organización sociopolítica que encarna la lucha diaria por dejar de lado la violencia patriarcal y la imposición cultural occidental. Esto tiene como resultado el entretejido de una expresión cultural contemporánea, determinada tanto por la autonomía y soberanía maya como también por su creciente identidad interseccional.

El arte de creadores mayas y zoques, en ese sentido, también ha florecido en las últimas tres décadas se construye en una relación dialéctica entre el arte-del-artworld y la gran tradición del arte popular de estas mismas comunidades. La distinción que inevitablemente colapsa (como lo demuestra Néstor García Canclini) es sobre todo instrumental. Existe por un lado una liberación creativa por parte del artista y por el otro un diálogo del artista con el mundo no-indígena. La dialéctica se hace frenética: ahora vemos instalaciones de arte popular en espacios del arte contemporáneo, y obras de intérpretes no-indígenas (mestizxs o blancos) en colaboración con personas de grupos originarios o sus cosmovisiones.

¿Qué nos dice esto de las problemáticas de lo g/local? Es de subrayar que lxs artistas chiapanecos nunca niegan el arte-artesanal, al contrario, se nutren de él. Ahora hay cada vez más coautorías “arte/sanas”.

En términos políticos, estamos en el terreno de la resistencia. No solo de las luchas por la tierra, sino también de la lucha por la construcción y recuperación de una identidad que trascienda los discursos de la otredad. En el campo de la cultura indígena emerge la hibridización como la base epistemológica del agente creativo.

Pongo como ejemplo el idioma. Por más que el zoque y maya sean fuente importante de la construcción ontológica del mundo y sus representaciones, el español emerge en los diálogos entre artistas y públicos casi sin excepción.

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Dyg’nojoch, fragmento del Mural Maya urbano contemporáneo, 2018. Pintura sobre pared, 3 x 12 metros.

Estas resistencias son parte del compromiso con descolonizar tanto el mundo del arte como las ya urbanizadas comunidades originarias. Esta descolonización pretende interrumpir el racismo y sexismo sistemático que sufre la región desde hace más de quinientos años, al mismo tiempo que busca afirmar la autonomía y horizontalidad intercultural.

Estos gestos decolonializantes proliferan en el arte contemporáneo maya y zoque de la Galería MUY. Las obras de PH Joel y Dyg’nojoch destacan y problematizan este renacimiento maya. Estos dos artistas emplean una estrategia silogística. Ambos mezclan códigos visuales del maya clásico con lo contemporáneo: un rey maya que viaja intergalácticamente o que, aludiendo a estos tiempos apocalípticos, porta una máscara antigases.

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Cecilia Gómez, Jal jkuxlejaltik (La vida es larga), 2018. Hilo de algodón color negro, hilo de algodón con ixtle, hilo de algodón y seda, fibra del tallo de plátano, hilo de hilaza, madera del auxiliar del telar, 5.30 x 0.50 metros.

El feminismo transnacional ha sumado a la transformación del arte contemporáneo en Chiapas, pues la reflexión crítica de artistas mujeres mayas ha potencializado un lenguaje anticolonial muy importante. La artista Säsäk Nichim, por ejemplo, hace una serie de fotografías sobre el teñir de la lana. Nichim crea imágenes simbólicas abstractas basadas en los gestos realizados por dos mujeres con sus manos, las cuales entretejidas hacen alusión a la organización común y el espíritu. Cecilia Gómez, por otro lado, se dedica al arte textil escultórico con un telar tradicional de cintura de 5 metros y medio. Con su obra, Gómez explica que el tejido le permite articular una protesta acerca de la condición de la mujer contemporánea en la comunidades. Como el telar está asociado a la división de labores, la artista quiere recalcar la carga emocional y laboral que recae en la mujer como reproductora de la vida y el tejido social. 

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Säsäk Nichim, Stusaik lek stsots (Arreglando la lana), 2018. Fotografía, 0.56 x 0.71 metros.

Aunque estos son solo dos ejemplos, las prácticas de muchas artistas mujeres que participan en las actividades de la Galería MUY ayudan a desarticular las jerarquías que hoy mantienen la represión de género, como el machismo incrustado en las relaciones de poder del pueblo y la familia. Su agenciamiento y enunciación, transformados en objetos artísticos, son a la vez performáticos. Se hacen figuras híbridas –entre lo local y lo global– al moldear obras de arte contemporáneo que contribuyen a la construcción de la historia contada desde lo femenino (“herstory”), mientras encarnan una autoliberación de la moralidad patriarcal.

La decolonización abre para los pueblos originarios un proceso de autonomía basada en la territorialidad, pero tiene otros territorios importantes por reclamar. Cuando se descentra occidente se abren los ojos para visualizar mundo alternos al sistema moderno colonial. En el “pos-postmodernismo” contemporáneo indígena la defensa del territorio y la reconstitución igualitaria del género no son polos opuestos, inconmensurables, ambas resisten el sistema moderno-colonial que atenta contra la dignidad humana.


La Galería MUY es un proyecto cultural en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México, dedicada a la producción y promoción del arte contemporáneo de los pueblos mayas y zoques. Nuestro espacio de exposición permite compartir al público tanto muestras temporales como una selección de la colección permanente, de 20 artistas emergentes y de larga trayectoria, empleando los medios de Pintura, escultura, fotografía y video, instalación y performance. Las personas creadoras junto con otros intelectuales de habla maya o zoque y el público interesado participan en foros mensuales en los cuales se reflexiona sobre el cambio asociado a la mundialización, la decolonialidad, relaciones de género, y la resistencia y la espiritualidad propias a los pueblos originarios. La Galería tiene el propósito de interpelar a públicos de las comunidades de Chiapas a través de exposiciones, muestras de cine y por redes sociales. También la MUY valora el diálogo entre artistas indígenas y el mundo del arte contemporáneo global. La Galería MUY fue recipiente del premio Hennessey por “mejor proyecto” en Material Art Fair en la Ciudad de México en febrero de 2020.

John Burstein es director fundador de la Galería MUY, un espacio artístico independiente en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México, dedicado a la promoción del arte contemporáneo de los pueblos maya y zoque. Después de haber estudiado semiótica y antropología cultural en Harvard College en la década de 1970, y desarrollo social y relaciones internacionales en la Universidad de Columbia en la década de 1980, Burstein se afilió y fundó varias organizaciones de la sociedad civil en Chiapas y Ciudad de México dedicadas a temas de derechos colectivos indígenas, desarrollo sostenible en comunidades indígenas y migraciones mayas binacionales. Burstein se especializó en literaturas nativas (trabajando en Tsotsil-Maya) al principio de su carrera y desde 2014 ha sido una práctica curatorial activista en las artes visuales, explorando áreas como el arte y la política y el arte y las epistemologías indígenas.​


Notas para una Horizontal-ismo: Hacia la posibilidad de construirnos juntos en un ensamblaje, es un proyecto que responde a nuestras muchas emergencias. Como la creciente incertidumbre de habitar un mundo en crisis amenaza nuestra existencia en el futuro, esta iniciativa editorial busca contribuir a la construcción de un pluriverso desde la perspectiva del arte latinoamericano.