Espacios contiguos

Julio 22, 2014

CIUDAD DE MÉXICO — En la ciudad de México hay una sorprendente cantidad de instituciones dedicadas al arte contemporáneo. Varios museos nacionales con una programación más o menos internacional y más o menos crítica, toda una red de museos y centros de arte dependientes de la Universidad Nacional Autónoma de México que, en diferente medida y con diferentes vocaciones, producen, exponen y diseminan manifestaciones de trabajo y discursos diversos amparados bajo la amplitud de la noción de arte contemporáneo. Además, la reciente fundación del Museo Jumex consolida la importancia de la Fundación/Colección del mismo nombre en el panorama del arte contemporáneo en México. A esto se suma una gran cantidad de galerías comerciales, algunas con una programación remarcable, y dos ferias de arte, la ya consolidada Zona MACO y la recientemente fundada Material Art Fair. Sin embargo, la existencia de esta enorme infraestructura, que también cuenta con extensos programas de apoyo para artistas y profesionales jóvenes y consagrados, no logra absorber las necesidades de extender y exceder los límites institucionales, de generar y experimentar con formas de trabajo, ya sea para inventarlas o transformarlas. La presencia de iniciativas independientes lideradas por artistas y curadores hace evidente que en la ecología del arte los “peces pequeños” no compiten ni se enfrentan necesariamente a los “peces gordos”, sino que constituyen una parte vital e indispensable del panorama que aporta mucha energía, espíritu crítico y elasticidad en los formatos.

La Galería del Comercio fue fundada en 2010 por un grupo de artistas y sus miembros han ido cambiando a lo largo de los últimos años.

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TLQNSDEP, un evento de la artista visual Wendy León con textos de Alex Rodríguez leídos por Martina Núñez, cortesía de La Galería del Comercio.

Sus eventos ocurren esporádicamente en una esquina de la colonia Escandón (el cruce de las calles Martí y Comercio).

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Macetas Genaro, un evento de Genaro López, cortesía La Galería del Comercio

Sin limitaciones de forma o contenido, las actividades programadas retan y redefinen la noción de arte público, proponiendo intervenciones en las que una vocación de servicio social o comunitario es reemplazada por la de apropiación del espacio público para el arte contemporáneo, desdeñando cualquier idea preconcebida de lo que este constituye o para qué sirve.

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Tentinté, un evento de Martina y Mateo Núñez. Cortesía La Galería del Comercio.

Cráter Invertido es una cooperativa de varios artistas que trabajan colectivamente en la producción de fanzines y otras formas editoriales en las que la autoría individual se desdibuja en pos del trabajo colaborativo.

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El espacio de Cráter Invertido. Cortesía de Cráter Invertido

Con un espacio fijo (que recientemente se mudó a la colonia San Rafael), Cráter Invertido ha ido construyendo un archivo abierto y reproducible, además de la organización de eventos públicos (conciertos, charlas y otras presentaciones), seminarios y alguna exposición de publicaciones independientes. Una de las reflexiones importantes que, tanto Cráter Invertido como otras iniciativas, se genera a partir de estas experiencias es la de la financiación y sostenibilidad.

En este caso, los miembros de la cooperativa crearon una caja con ediciones (en dos y tres dimensiones) hechas por sus miembros que constituyen una de sus estrategias de auto-financiación.

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Dibujo colectivo para portada de libro. Cortesía de Cráter Invertido

El curador estadounidense radicado desde hace un tiempo en México Chris Sharp y el artista mexicano Martín Soto-Climent fundaron Lulu, una sala de exposiciones de nueve metros cuadrados dentro de su casa en la colonia Roma Sur.

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Vista de la exposición Cherry Blossoms de Jochen Lempert en Lulu. Cortesía de Lulu. Foto de Guillermo Soto

Lulu tiene una programación internacional de exposiciones que hasta la fecha ha incluido proyectos de artistas como John Smith, Nina Canell y Willem de Rooij. La vocación de Lulu, a diferencia de otros proyectos como de_sitio, son las exposiciones, probando que las limitaciones espaciales o presupuestales pueden convertirse en oportunidades de experimentación.

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Vista de la exposición Perra Perdida en Lulu. Cortesía de Lulu. Foto de Martín Soto

Desde 2011, de_sitio (que co-fundamos Amanda Echeverría, Daniela Pérez y yo) es por su parte una plataforma que busca reflexionar críticamente sobre cada proyecto: cómo se financia, en qué lugar y qué formato encuentra para desplegarse.

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Performance Seriously now... laugh! de Francesco Pedraglio. Cortesía de de_sitio

Hasta la fecha, de_sitio no ha realizado ninguna exposición, pero ha desarrollado proyectos en lugares diversos como la Casa Luis Barragán o la Torre Latinoamericana.

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Barragán Sound System, un performance de Open Music Archive. Cortesía de de_sitio

Algunas residencias con artistas extranjeros han dado como resultado proyectos impresos y presentaciones variadas, así como la producción de piezas que encontrarán más vida fuera de la ciudad de México. En la actualidad de_sitio prepara un proyecto editorial que nos llevará a profundizar más en este ámbito.

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La coreógrafa Andrea Chirinos y 8 personajes en la producción de Estructuras al límite de David Bestué. Cortesía de de_sitio