Notas sobre representación

Octubre 19, 2015

Si eres una persona a la que le gusta pensar, probablemente te gusta tener un pensamiento original de vez en cuando, aunque todos sabemos que la mayoría de las cosas ya han sido dichas y hechas (y pensadas). De cualquier manera, cuando te sientas a pensar y trabajar lo haces con la esperanza, o por lo menos el deseo, de tener una idea original. La pregunta es, ¿cómo? ¿Cómo alcanzar lo que todavía no sabes?

La mayoría de nosotros estamos conscientes de nuestras fuerzas y debilidades, las situaciones que nos hacen sentir seguros y las que nos retan. Una de las estrategias que utilizo es ponerme en territorio (literalmente) desconocido. En un sitio tan distante de mi zona de confort, en un paisaje que no he visto ni vivido, que observo de primera mano por primera vez: ahí intento dibujar. Es un sitio del que no sé nada salvo que quiero dibujarlo y convertir mis observaciones en representaciones.

Desde la perspectiva de alguien que dibuja, la pregunta siempre es parecida: ¿cómo dibujar esto? Cada caso requiere una solución diferente y nos fuerza a enfrentarnos a una serie de preguntas distintas sobre técnica, no solo con respecto al ambiente y al paisaje sino al cambio de escala, sus interlocutores, las características del tema observado, y demás.

Una de mis primeras y más interesantes experiencias en lugares poco familiares fue un viaje a la Antártica en 2010. El viaje –en un velero, junto con otras siete personas- duró 26 días. Regresé con una serie de dibujos a lápiz y una pequeña serie de acuarelas.

El lugar era sorprendentemente bello. Era imposible dejar de abordarlo en términos estéticos. Quería dibujar todo lo que veía. Había varias restricciones, demasiadas para que pudiera establecer un sistema de trabajo. Dado que nunca supe a qué me enfrentaría al día siguiente, incluso traté de abandonar la idea de tener un sistema.

Decidí adherirme a una simple serie de parámetros. Haría pequeños dibujos mientras el barco se movía de un lado a otro…

CSS_KOPELMAN_NOTES_1.jpg

Proyecto 50 Metres Distance Or More, voyage to the Antarctic territory in a vessel named Spirit of Sydney, 2010. Serie II, 28 dibujos. Lápiz sobre papel. 15 x 21 cm.
Proyecto 50 Metres Distance Or More, voyage to the Antarctic territory in a vessel named Spirit of Sydney, 2010. Serie II, 28 dibujos. Lápiz sobre papel. 15 x 21 cm.

…y esbozos un poco más detallados y grandes cuando pudiera mantenerme en un mismo lugar por unas horas.

CSS_KOPELMAN_NOTES_2.jpg

Proyecto 50 Metres Distance Or More, voyage to the Antarctic territory in a vessel named Spirit of Sydney, 2010. Serie I, 22 dibujos. Lápiz sobre papel. 21 x 30 cm.
Proyecto 50 Metres Distance Or More, voyage to the Antarctic territory in a vessel named Spirit of Sydney, 2010. Serie I, 22 dibujos. Lápiz sobre papel. 21 x 30 cm.

Si las condiciones climáticas eran favorables, trabajaría en acuarela. Su tamaño lo determinaría la distancia entre mis ojos y aquello que observaran.

CSS_KOPELMAN_NOTES_3.jpg

Proyecto 50 Metres Distance Or More, voyage to the Antarctic territory in a vessel named Spirit of Sydney, 2010. Serie III. Acuarela sobre papel. 24 x 30 cm.
Proyecto 50 Metres Distance Or More, voyage to the Antarctic territory in a vessel named Spirit of Sydney, 2010. Serie III. Acuarela sobre papel. 24 x 30 cm.

CSS_KOPELMAN_NOTES_4.jpg

Proyecto 50 Metres Distance Or More, voyage to the Antarctic territory in a vessel named Spirit of Sydney, 2010. Serie IV, 3 acuarelas. 18 x 24 cm.
Proyecto 50 Metres Distance Or More, voyage to the Antarctic territory in a vessel named Spirit of Sydney, 2010. Serie IV, 3 acuarelas. 18 x 24 cm.

La distancia fue un factor importante en este proyecto. Viajar en bote implica estar siempre a unos metros de la tierra y dibujar un iceberg o un glaciar me obligaba a mantenerme a una distancia segura del cuadro que quería pintar.

Las distancias eran inmensas, increíblemente inmensas, y siempre estaba observando cosas desde el agua, de afuera hacia adentro. Es por eso que el punto de vista se vuelve bidimensional y, además, pictórico. Es como si solo contara con dos materiales: nieve y piedra. Consecuentemente, solo hay un par de colores base y un número infinito de gradaciones.

Algunos años después tuve la oportunidad de ir a un paisaje contrastante, muy hermoso pero de otra forma. El proyecto comenzó con una expedición de un mes de duración al Manu Learning Centre en Madre de Dios, Perú, del 23 de mayo al 23 de junio, durante el 2012. El problema que tuve ahí fue diametralmente opuesto al de Antártica: quise dibujar cada cosa que pasara frente a mí. En el bosque de Madre de Dios fue difícil decidir, incluso discernir, lo que quería dibujar. Mi ojo era incapaz de percibir la totalidad.

A diferencia de la singularidad de un glaciar asomándose en mar abierto, nada en el bosque llegaba a ser una sola imagen. Más bien había fragmentos –muchos, cada uno ofreciendo incontables vistas-, tantos que, aunque las partes ciertamente conformaban un total, mi visión humana no podía comprenderlos. Veía y seguía intentando compilar, o más bien extaer, algo que pudiera formar una imagen.

Tras días de observación y reflexión, hallé una manera de dibujarlo.

CSS_KOPELMAN_NOTES_5.jpg

Proyecto The Exact Opposite of Distance, Manu Learning Centre, Madre de Dios, Perú, mayo–junio 2012. Serie de 36 dibujos. Lápiz sobre papel. 29 x 21 cm.
Proyecto The Exact Opposite of Distance, Manu Learning Centre, Madre de Dios, Perú, mayo–junio 2012. Serie de 36 dibujos. Lápiz sobre papel. 29 x 21 cm.

CSS_KOPELMAN_NOTES_6.jpg

PProyecto The Exact Opposite of Distance, Manu Learning Centre, Madre de Dios, Perú, mayo–junio 2012. Serie de 36 dibujos. Lápiz sobre papel. 29 x 21 cm.
Proyecto The Exact Opposite of Distance, Manu Learning Centre, Madre de Dios, Perú, mayo–junio 2012. Serie de 36 dibujos. Lápiz sobre papel. 29 x 21 cm.

La “tarea” que seguí dándome aun proviene de un sentimiento de incompetencia frente a ese paisaje, y está basada en la noción de que nada se presenta en su totalidad sino que se cubre o se ve obstruído y trenzado con algo más.

CSS_KOPELMAN_NOTES_7.jpg

Proyecto The Exact Opposite of Distance, Manu Learning Centre, Madre de Dios, Perú, mayo–junio 2012. Serie de 36 dibujos. Lápiz sobre papel. 29 x 21 cm.
Proyecto The Exact Opposite of Distance, Manu Learning Centre, Madre de Dios, Perú, mayo–junio 2012. Serie de 36 dibujos. Lápiz sobre papel. 29 x 21 cm.

CSS_KOPELMAN_NOTES_8.jpg

Proyecto The Exact Opposite of Distance, Manu Learning Centre, Madre de Dios, Perú, mayo–junio 2012. Serie de 36 dibujos. Lápiz sobre papel. 29 x 21 cm.
Proyecto The Exact Opposite of Distance, Manu Learning Centre, Madre de Dios, Perú, mayo–junio 2012. Serie de 36 dibujos. Lápiz sobre papel. 29 x 21 cm.

El sistema que creé se adhiere a esta idea literalmente: dibujo (sigo) una cierta línea hasta que esta se intersecta con otra; aquí, mi lápiz seguirá esta línea hasta que la intersecte otra, y así sucesivamente. La interacción e interrupción de partes que no corrresponden unas con otras dirige a la línea, y ella produce una forma, misma que constituirá el contorno de mi dibujo. Una liana se intersecta con una rama colgante, la rama se encuentra con la ramilla de otro árbol, la ramilla atraviesa hojas, y así hasta volver a la liana y circundar un pedazo de selva. Estos contornos determinaban la composición del dibujo. Cuando empecé a aplicar el sistema, inmediatamente comencé a ver dibujos por todas partes.

Pasaron años y proyectos, y regresé al bosque de Panamá, en la isla Barro Colorado (BCI, por sus siglas en inglés), uno de los centros que el Smithsonian Tropical Research Institution tiene en en aquel país.

Era enero de 2014 y había apartado un mes para estar allá y dibujar lianas. Extrajé visualmente lianas de los árboles, y a las plantas que las lianas usaban para dar vueltas en busca de la luz.

CSS_KOPELMAN_NOTES_9.jpg

Proyecto Vertical Landscape, Lianas; Barro Colorado Island, Smithsonian Tropical Studies Institute (STRI), Panamá, 2014. Serie de 20 dibujos. Lápiz sobre papel. 21 x 29 cm.
Proyecto Vertical Landscape, Lianas; Barro Colorado Island, Smithsonian Tropical Studies Institute (STRI), Panamá, 2014. Serie de 20 dibujos. Lápiz sobre papel. 21 x 29 cm.

Filtrar la vista del bosque usando un criterio tan específico reduce las opciones. De cualquier manera, el objeto de estudio no se manifestó tan fácilmente: al ver lianas, lo único que encontré fueron nudos, ángulos, curvas, rotaciones, fuerzas, tensiones, direcciones y anchura. 

CSS_KOPELMAN_NOTES_10.jpg

Proyecto Vertical Landscape, Lianas; Barro Colorado Island, Smithsonian Tropical Studies Institute (STRI), Panamá, 2014. Serie de 20 dibujos. Lápiz sobre papel. 21 x 29 cm.
Proyecto Vertical Landscape, Lianas; Barro Colorado Island, Smithsonian Tropical Studies Institute (STRI), Panamá, 2014. Serie de 20 dibujos. Lápiz sobre papel. 21 x 29 cm.

Dibujar es decodificar el ambiente usando una serie de preguntas, métodos y medios específicos. Antes de dibujar siempre tengo un momento de visualización mental, y este instante resultó una parte esencial de la serie sobre lianas.

CSS_KOPELMAN_NOTES_11.jpg

Proyecto Vertical Landscape, Lianas; Barro Colorado Island, Smithsonian Tropical Studies Institute (STRI), Panamá, 2014. Serie de 20 dibujos. Lápiz sobre papel. 21 x 29 cm.
Proyecto Vertical Landscape, Lianas; Barro Colorado Island, Smithsonian Tropical Studies Institute (STRI), Panamá, 2014. Serie de 20 dibujos. Lápiz sobre papel. 21 x 29 cm.

Para poder “ver” los detalles del crecimiento de una liana en su ambiente natural, me ayudó visualizar primero las lianas como dibujos. 

CSS_KOPELMAN_NOTES_12.jpg

Proyecto Vertical Landscape, Lianas; Barro Colorado Island, Smithsonian Tropical Studies Institute (STRI), Panamá, 2014. Serie de 20 dibujos. Lápiz sobre papel. 21 x 29 cm.
Proyecto Vertical Landscape, Lianas; Barro Colorado Island, Smithsonian Tropical Studies Institute (STRI), Panamá, 2014. Serie de 20 dibujos. Lápiz sobre papel. 21 x 29 cm.

Durante la misma visita al Smithsonian Tropical Research Institution en Panamá dibujé una estación marina en la playa de Punta Culebra. Me interesaban las huellas que los cangrejos dejaban sobre la arena al comer.

El dibujo de los cangrejos tuvo que organizarse teniendo a la marea en mente. Esperé una hora a que la marea cambiara para que los cangrejos empezaran a alimentarse. Después tuve una ventana de tres horas aproximadamente en la que pude dibujar antes de que el mar borrara las huellas de la arena.

CSS_KOPELMAN_NOTES_13.jpg

Proyecto Vertical Landscape, Crab Pellets; Punta Culebra, Smithsonian Tropical Studies Institute (STRI), Panamá, 2014. Acuarela sobre papel. 35.5 x 43 cm.
Proyecto Vertical Landscape, Crab Pellets; Punta Culebra, Smithsonian Tropical Studies Institute (STRI), Panamá, 2014. Acuarela sobre papel. 35.5 x 43 cm.

CSS_KOPELMAN_NOTES_14.jpg

Proyecto Vertical Landscape, Crab Pellets; Punta Culebra, Smithsonian Tropical Studies Institute (STRI), Panamá, 2014. Acuarela sobre papel. 35.5 x 43 cm.
Proyecto Vertical Landscape, Crab Pellets; Punta Culebra, Smithsonian Tropical Studies Institute (STRI), Panamá, 2014. Acuarela sobre papel. 35.5 x 43 cm.

Además de tomar en cuenta factores como el clima y la marea, estaba el tema de la escala, el tamaño del papel, la distancia desde la cual observaba y dibujaba las huellas de los cangrejos.

CSS_KOPELMAN_NOTES_15.jpg

Proyecto Vertical Landscape, Crab Pellets; Punta Culebra, Smithsonian Tropical Studies Institute (STRI), Panamá, 2014. Acuarela sobre papel. 35.5 x 43 cm.
Proyecto Vertical Landscape, Crab Pellets; Punta Culebra, Smithsonian Tropical Studies Institute (STRI), Panamá, 2014. Acuarela sobre papel. 35.5 x 43 cm.

CSS_KOPELMAN_NOTES_16.jpg

Proyecto Vertical Landscape, Crab Pellets; Punta Culebra, Smithsonian Tropical Studies Institute (STRI), Panamá, 2014. Acuarela sobre papel. 35.5 x 43 cm.
Proyecto Vertical Landscape, Crab Pellets; Punta Culebra, Smithsonian Tropical Studies Institute (STRI), Panamá, 2014. Acuarela sobre papel. 35.5 x 43 cm.

Hay un mar de diferencia entre la amazonia peruana y los icebergs de la Antártica, los bosques de la isla Barro Colorado en Panamá y la estación marina en Punta Culebra, que influyen en la metodología de cada serie de dibujos.

El contexto dispara un sistema de representación que no podría haber creado en otra situación. Algunas formas exigen líneas planas, otras, profundidad y sombra. El acertijo debe resolverse, el cerebro debe dar con una estrategia: se confunden, pero eventualmente el ojo, la mente y la mano que dibuja resolverán el problema. Eventualmente, el sistema de dibujo también será un sistema de interacción con el paisaje, y la serie de dibujos podrá empezar a existir.